Interactividad vs hiperactividad
por Juan Carlos García, 28 de Julio de 2004
La suma del hipertexto más el tamaño y conectividad de las redes de ordenadores han hecho de Internet lo que es en la actualidad.
Decía Marshall McLuhan que el medio es el mensaje, que son los propios medios, en un proceso de determinismo tecnológico, los que terminan por modelar las sociedades hacia el futuro, y no al revés.
Desde este punto de vista no es de extrañar que las posibilidades que ofrece Internet terminen por modificar conductas y patrones de comportamiento de sus usuarios.
Mientras que hace unos años, en la fase incipiente de Internet, todos estábamos dispuestos a pasar un buen rato en un sitio web, desmenuzándolo, aprendiendo las metáforas conceptuales de su diseño y esperando pacientemente la carga de la página (no en vano las conexiones eran penosas) ahora, en cambio, la paciencia no es la virtud característica del internauta medio.
La posibilidad de que todo esté a unos pocos clicks de distancia y, por tanto, la existencia de un alto grado de interactividad con el medio es lo que convierte al internauta en hiperactivo.
Por ello, el buen diseñador de sitios web tiene que tener en cuenta la impaciencia, casi compulsiva, del navegante medio a la hora de construir su sitio y su sistema de navegación.
Si la página no se carga muy rápidamente (ojo, en el ordenador del usuario, no en nuestro ordenador de última generación con conexión ADSL), o no se entiende en el primer vistazo de lo que va y cómo funciona el sistema de navegación y, además, estamos ante un usuario libre, es decir, que puede elegir dónde ir (algunos usuarios de páginas corporativas no tienen más remedio que navegar por determinados sitios concretos) habremos fracasado, sobre todo si nuestros ingresos dependen del usuario y no de quien encarga el diseño.
Artículos:
- Jakob Nielsen. Is Navigation Useful? (2000)
- Jakob Nielsen. Usability as Barrier to Entry (1999)
- Obdulio Martín Bernal. Introducción: Periodismo en la Red.La dudosa fortuna de navegar sin rumbo (2004)
- Octavio Islas. Marshall McLuhan: 40 años después (2004)

