Olvidar la finalidad de servicio

por Juan Carlos García, 15 de Diciembre de 2006

El 14% de las universidades comete el error de olvidar la finalidad de servicio público y abusa del color, flash y multimedia.

La web, en general, pero especialmente la web universitaria, es un servicio de información, y en la mayor parte de los casos, hablamos incluso de un servicio público. No se trata, en ningún caso, de una película mostrada en un ordenador.

Un objetivo loable es conseguir que sea agradable navegar por un sitio web. Sin embargo, no hay que confundir eso con hacerle tragar al usuario una película que sólo sirve, en realidad, para despistarle y hacerle perder el tiempo.

No hay que confundir tampoco el crear un entorno bello y agrable para los ojos y para la interacción con llenarlo todo de fuegos de artificio, colores por todas partes, flash sin ton ni son para que todo se mueva, etc.

El objetivo de una página web universitaria debe ser informar. El diseño gráfico y la multimedia deben estar al servicio de la información y han de mejorar dicho proceso, no entorpecerlo con entretenimientos inútiles.

Detectamos cierta tendencia a que las universidades privadas caigan más en este error que las públicas, tal vez debido a que las privadas, como empresas privadas que son, tiendan a ponerse en manos de la gente de marketing para gestionar sus web y éstas terminen pareciéndose más a un anuncio de TV que a una oficina de servicio al universitario.

El 14% de las universidades comete el error de olvidar la finalidad de servicio público y abusar del color, flash y multimedia (10% en las públicas y 22% en las privadas).

No ha sido fácil poner el límite a lo que es un uso razonable del color, el flash y la multimedia y a lo que es una utilización excesiva de esos elementos, y bastantes universidades estarían en el límite entre lo aceptable y lo fuera de lugar, de ahí que la cifra de universidades que caen en dicha mala práctica bien podría sufrir alguna variación al hacer una revisión de estos datos.

Un ejemplo de este tipo de excesos podría ser el de la Universidad Miguel Hernández de Elche, que emplea un diseño original pero que se sale de los estándares de facto (y de los no de facto) de la web y además emplea un color excesivamente agresivo, que termina por dificultar el acceso a la información en lugar de facilitarlo.

Universidad Miguel Hernández de Elche

Resto de entradas relacionadas con este trabajo

2 comentarios en “Olvidar la finalidad de servicio”

  1. Úsalo. Usabilidad para todos » Olvidar la finalidad de servicio

    [...] Resto de entradas relacionadas con este trabajo [...]

  2. Carlos Terradillos

    Estoy básicamente de acuerdo con la tesis expuesta en este artículo aunque me gustaría comentar un aspecto.

    El error expuesto es el de “Olvidar la finalidad de servicio” y éste se aloja dentro de los errores de “Diseño” entendiendo por ello, supongo, los que tienen que ver con la comunicación visual.

    Yo diría que más bien, de la mayoría de problemas graves de los que se habla tienen que ver con una instrumentalización del servicio para fines distintos a los que va destinado: desde la parcelación de los sitios webs según “áreas de poder”, pasando por las “Pesentaciones de…” hasta la confusión publicidad-información o el escamoteo de la información en un idioma u otro.

    Nada de esto tiene su origen en el diseño (comunicación visual) pero lamentablemente sí le afecta. Hasta el punto que a un diseñador web se le considera simplemente el que viste estéticamente un determinado producto predefinido (y ya diseñado, dicho sea de paso).

    Dicho de otro modo, al diseñador se le pide simplemente que ponga la guinda al pastel, sea como sea… y lo más grave es que esta concepción del diseño ha calado profundamente en los valores profesionales de muchos diseñadores que aceptan con toda naturalidad que básicamente se les pidan “webs espectaculares”…

    En definitiva, podría decirse que la mala usabilidad de un sitio web es la suma de las diversas instrumentalizaciones de los diversos interesados (con poder) en ese sitio web.

    El diseño, demasiado a menudo, se utiliza sobre todo para vender interna o externamente el producto (la web) y no para aportar en el terreno de la legibilidad, la usabilidad o incluso la accesibilidad.

Deje un comentario