Diseño epatante pero despistante

por Juan Carlos García, 3 de Abril de 2007

Salirse de los estándares de facto obliga al usuario a un esfuerzo adicional para entender el diseño

Es normal que en cualquier ámbito de la vida todos queramos ser los mejores, destacar de los demás. El problema es que en el entorno web se suele enfocar mal ese afán de destacar y algunos responsables de un sitio a veces confunden el éxito de una web con su vistosidad.

Una buena estética es importante para mejorar la experiencia de usuario e incluso para transmitir información no textual (seriedad, dinamismo, profesionalidad, etc.) pero si la estética no se utiliza como un medio sino como un fin nos toparemos con páginas muy hermosas pero que hacen un flaco favor a la divulgación de información que se supone que debería hacer el sitio web.

Hablamos también en este apartado de los estándares de facto. Es decir, una serie de pautas que no necesariamente están avaladas por ningún organismo oficial sino más bien por la costumbre. La repetición constante de ciertos patrones en el diseño web hace que los usuarios entiendan y manejen antes una página construida de forma similar a la mayoría (logotipo arriba a la izquierda, raíl de navegación en la izquierda, buscador arriba a la derecha, contenidos de actualidad en la parte central, enlaces azules, etc.) que una que de original que es no nos deja saber con exactitud qué hay que hacer para conocer las últimas novedades sobre una institución o dónde pinchar para localizar el teléfono de una persona.

Decimos, por tanto, que los estándares de facto son normas no escritas sobre modos de actuar en el diseño web y que salirse de ellos obliga al usuario a un esfuerzo adicional para entender el diseño. Puede que no se le imposibilite al usuario navegar por el sitio, pero se le estarán poniendo obstáculos inncecesarios para ello.

Tal vez alguien diga que aquí sólo pretendemos limitar la libertad creadora de los diseñadores web. No, sólo encauzarla hacia el que debe ser su fin último: ofrecer el producto. Me gusta poner el ejemplo del diseñador de coches que se queja porque no le dejan colocar el volante en el techo o al conductor de espaldas al sentido de la conducción. ¿Le están limitando las normas (de seguridad en este caso) su libertad creativa?. No, tan sólo encauzan el diseño del coche a una conducción segura, cómoda y visualmente agradable (todo a la vez). Pues en la web viene a ser algo parecido, y la seguridad y comodidad en el diseño de coches serían algo bastante equivalente a accesibilidad y usabilidad en el diseño web.

Si me apuran, llevado al extremo, un diseño superespectacular que no atente directamente a la usabilidad (por ejemplo, escondiendo los menús de navegación) lo hace de forma indirecta al centrar la atención en el diseño en sí y no en los contenidos.

Así, podríamos decir que tiende a cumplirse la combinación: Muy espectacular, muy original, muy sofisticado = difícil de usar.

En cuanto a la medición de este indicador no fue nada fácil, pues no hay metodología alguna que sea capaz de marcar el límite de cuándo un diseño es contraproducente por demasiado espectacular u original, lo que nos llevó a ser generosos a la hora de evaluar y meter en este saco únicamente páginas en las que lo tuviéramos realmente claro. Pese a ello, obtuvimos que el 7% de las universidades españolas (8% públicas, 4% privadas) abusan de un diseño que más pretende epatar que facilitar el acceso a los contenidos.

Nos llama la atención que esta tendencia es más acusada en las universidades públicas que en las privadas, cuando intuitivamente uno esperaba justo lo contrario, es decir, que las universidades privadas pretendieran llamar la atención del potencial cliente por los ojos más que por los contenidos. Imagino que muchas de las privadas se habrán percatado de que si un diseño demasiado espectacular pone en peligro la navegación por el sitio también pone en peligro una potencial matrícula de alumno, con lo que eso les afecta directamente a sus intereses, que son los económicos, su principal objetivo como empresa privada que son.

Un ejemplo podría ser el de la Universidad de Almería, en la que una impresionante película flash recibe al usuario, el que, sin duda, la primera vez queda impresionado ante la espectacularidad del diseño. El problema llega luego, al buscar la información que uno necesita, pues al tener problemas con ello se diluye esa primera buena impresión.

Universidad de Almería

8 comentarios en “Diseño epatante pero despistante”

  1. Si Puedo

    … y lo peor de todo es que esta web es un claro ejemplo de lo que NO SE DEBE HACER, solo hay que navegar un rato por dentro y maravillos menus javascript hacen que la navegacion sea IMPOSIBLE si este esta desactivado.
    Me duele porque he estudiado en esta universidad y una vez fuera le preparamos un diseño de nueva web que no fue aceptado, el “enchufismo” de este tipo de cosas hizo el resto, pero ese, es otro tema ;)

  2. Pedro

    Y antes tenía más enlaces de PHP la web de Doculista o un buscador interno me suena.

  3. diseño- diseño de paginas web

    es muy importante un buen diseño
    Juna

  4. manolo ruiz

    La verdad es que, a día de hoy, es algo totálmente inaceptable. Pero parece que el cliente siempre quiere lo mismo: “El diseño web debe ser para impresionar al usuario”

  5. diseño web

    el limite entre lo sofisticado y lo burdo o grasa es muy delgado y si a eso hay que agregarle el cuidado que hay que tener con la funcionalidad estariamos hablando de un delicado equilibrio desde la interpretación de la estrategia del cliente por parte del webmaster. yo soy webmaster y realice algunos sitios que podrán verlos en http://www.coralweb.com.ar ahi preponderamos los resultados y si bien siempre queremos resaltar la parte visual nunca descuidamos los gustos del cliente

  6. Desordenado

    Estoy de acuerdo con las ventajas derivadas de los estádares de facto pero las webs flash que se citan no son un buen ejemplo de diseño orientado al usuario.

    Véanse los trabajos de la empresa http://www.group94.com (por ejemplo) que a pesar de no cumplir algunos de estos estádares de facto si que facilitan la navegación del usuario ya que no son muy intuitivas.

    No se puede comparar la conducción de un coche con la navegación por internet ya que no se derivan las mismas consecuencias de un error de conducción que de un fallo en la usabilidad de la web.

  7. Desordenado

    En el anterior comentario quise decir “que a pesar de no cumplir algunos de estos estádares de facto si que facilitan la navegación del usuario ya que SON muy intuitivas”.

    Disculpen las molestias

  8. Sebastián

    Las animaciones resultan atractivas en un primer momento, luego con la repetición resultan irritantes. Es como ver 10 segundos de una película cientos de veces.

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