La metáfora del escaparate
por Juan Carlos García, 3 de Noviembre de 2004
Comentaba Yusef, acertadamente, respecto al post anterior:
A mi sí me parece acertada la metáfora del escaparate. Una página de inicio y el escaparate de una tienda tienen bastantes aspectos en común.-En un escaparate no se puede mostrar toda la ropa que tiene la tienda (la mayoría está ‘oculta’ hasta que entras)-En una página de inicio no se puede enlazar toda la información que contiene el sitio web (para llegar a ella habría que empezar a navegar por el sitio, entrar en la tienda…)-Como dices el escaparate tiene la función de atraer al cliente, de hacerle pasar. ¿Como se consigue? Mostrando aquellas prendas que más pudieran interesar al posible cliente, probablemente las últimas y más novedosas.-La página de inicio debería hacer precisamente esto. Discriminar la información, mostrando aquella que probablemente sea más relevante para el usuario (si nos fijamos en la mayoría de sitios web, ésta es precisamente aquella información o contenidos más novedosos).-Además, la situación de un posible cliente frente a un escaparate es parecida a la de un usuario frente a una home page: ¿cuántos usuarios no pasan de la home? ¿cuántos al ver una home desastrosa, con demasiada carga visual, cierran la ventana del navegador sin ‘entrar’?
Lo que sí que es verdad que sería una mala metáfora es la de la tienda (como edificio) con respecto al sitio web, por la sencilla razón de que a un sitio web se puede entrar por ‘la puerta de atrás’ y sin pasar por el escaparate, y a una tienda no.
Creo que tanto el comentario como la respuesta da para un nuevo articulito, más que para un simple comentario.
Evidentemente, hay aspectos en los que sí hay una similitud entre un escaparate de un comercio y una página de inicio. Me temo que fui demasiado visceral en la afirmación y obvié esos casos en los que sí es muy acertada la comparación.
Donde yo quise hacer hincapié fue en el aspecto de reclamo visual “desde la calle”, desde lejos, llamar la antención respecto al resto de la calle, el entorno, pero no en la situación en la que ya estás justo frente al escaparate mirando y donde, por tanto, la atención del viandante ya ha sido captada (que sería la situación para la que es válido el comentario de Yusef).
Mi crítica va hacia los que piensan que hay que atraer visualmente la atención de forma poderosa, agresiva, como hacen las revistas en el quiosco y, en menor medida, los escaparates. Es decir, muchos colores, muy chillones, tipografías grandes, titulares impactantes…
Sobre todo la revista tiene que llamar la atención de forma agresiva, pues por la derecha, la izquierda, arriba y abajo tiene otras revistas que pretenden lo mismo. El escaparate, por su parte, cuenta con que la atracción visual la tiene medio hecha ya con su ubicación en una buena calle, y sabe que los usuarios pasarán justo por delante, con lo que ese gancho visual lo tiene casi hecho por el mero hecho de que el viandante se topará con él casi sin querer, y, por tanto, la función del escaparate tiene más de muestrario que de puro reclamo visual (ahí es, por tanto, lo confieso, donde más flojea mi argumento del artículo anterior). Pero, me permitiréis que siga manteniendo que un poquito de efecto “enganche visual” sí pretende el escaparate de una tienda.
En el punto de vista que comenta Yusef, estamos en una situación donde el posible comprador ya tiene la revista en la mano, o donde el viandante está parado justo frente al escaparate.
Es decir, la función “llamar la atención visual” no es equiparable entre el mundo real y el virtual, pues en el virtual, cuando estamos frente a la página de inicio la atención ya ha sido captada (desde la lista de resultados de un buscador o un enlace en algún sitio).
Por ahí es por donde quiero dejar claro que no es lo mismo. Y por eso es por lo que soy tan poco tolerante con cosas como esas páginas intermedias con flashes espectaculares, incacabables y vacíos de contenido que sólo pretenden llamar la atención. ¡Cómo van a llamar la atención si en ese momento el usuario sólo está viendo esa página! Llamaría la atención si estuviéramos ante una ristra de monitores con diferentes páginas de inicio que compiten entre sí por captar la atención visual. Incluso podría servir el ejemplo de MoreGoogle, que muestra las homes una al lado de otra.
Es muy frecuente acceder desde Google (lo que también, como bien dice Yusef, da acceso a la puerta de atrás) y ahí bien poco poco poco ayudan esos espectaculares flashes y gráficos chulísimos, que lo que suelen hacer es, por el contrario, conseguir que no exista un buen texto descriptivo o (y ahora sí que vale la metáfora del escaparate) una buena muestra de los mejores productos. Evidentemente, funciona mejor esa muestra de productos si el diseño es agradable, proporcionado, hay equilibrio, etc. Es decir, la página de inicio, entendida como muestrario no tiene porqué llamar la atención desde lejos, sino que debe ser agradable desde cerca, que no es lo mismo.
No sé si ahora he conseguido explicar mi punto de vista. Tal vez no debería haber sido tan tajante con aquella la afirmación, pues sí hay una parte equiparable entre un escaparate y una página de inicio.
En definitiva, hubiera sido más exacto en el artículo anterior afirmando: El efecto de “llamar la atención visual” de un escaparate o de una revista no sirve para una página de inicio, aunque sí que sirve su función muestrario.
Creo que eso es perfectamente compatible con la crítica que hacía Yusef.

