La Usabilidad de Google
por Juan Carlos García, 19 de Diciembre de 2004
Parece que, de momento al menos, hay consenso en cuanto la calidad, ventajas y preferencias del público en cuanto a Google en relación al resto de buscadores. De hecho, buena parte de los estudios de evaluación al respecto así suelen avalarlo (Martínez Méndez, 2002).
Además de su fantástica reserva de documentos, su algoritmo de indización, de búsqueda y valoración (PageRank), su Usabilidad es una de las razones de su calidad y éxito.
En este caso, nos referimos al concepto de Usabilidad en una acepción más amplia a la que solemos emplear. Nosotros partimos de la Usabilidad entendida como “un atributo de calidad que mide lo fáciles de usar que son las interfaces web” Nielsen (2003). Sin embargo, en este caso nos interesa también la definición que hiciera, el propio Nielsen, 10 años atrás: “La utilidad de un sistema (Nielsen, 93)”, en tanto que medio para conseguir un objetivo, tiene una componente de funcionalidad (utilidad funcional) y otra basada en el modo en que los usuarios pueden usar dicha funcionalidad. (Citado en Floriá, 2000)”
Para empezar, está clarísimo de qué va el sitio. Los 50 caracteres de su cajetín de búsqueda (cajetín estándar, además) no dejan lugar a dudas de que lo que uno va a hacer allí es buscar.
La propia página de resultados ofrece características, no necesariamente exclusivas de Google, que podríamos denominar de utilidad usable:
- No apabulla con una larga lista de resultados.
- No ofrece más de dos resultados por dominio y, además, el segundo de ellos aparece sangrado a la derecha.
- Recuerda en el cajetín de búsqueda la ecuación de búsqueda, para así poder modificarla fácilmente.
- Esta misma expresión la indica también a la hora de señalar el número de documentos recuperados.
En muchos casos son simples detalles que hacen más fácil la utilización del sistema, ayudan a prevenir la desorientación o confusión y, en definitiva, consiguen que trabajes mejor y en menos tiempo.
Otro de los signos distintivos de Google es el espacio en blanco, su minimalismo, lo que evita distracciones innecesarias. Es un buscador ¿no?, pues lo demás sobra tenerlo a la vista.
Ello no quiere decir que ofrezca menos servicios que otros, sino que muestra lo indispensable, lo fundamental para empezar a trabajar.
Marissa Mayer, Product Manager de Google, afirmaba en una entrevista de 2002:
Pienso que Google debe ser como una navaja Suiza: limpia, simple [...] Google tiene el mismo nivel de complejidad, pero tenemos una interfaz simple y funcional en el, como la navaja suiza cuando está cerrada.
La cosa suprema es la experiencia de usuario, para tener la experiencia mas útil. Y es importante diferenciar entre “utilidad” y “usabilidad”. En Google, hacemos una herramienta *útil*, y luego le ponemos una interfaz *usable* en ella. Una cosa debe preceder a la otra. Si tienes usabilidad sin un producto útil, en realidad no tienes mucho. [...]
¿Cómo llegamos a los problemas más específicos? Recolectamos una enorme cantidad de datos del sitio, y desde ahí podemos ver como el tráfico fluye sin problemas. Cuando lanzamos el Corrector de Ortografía, teníamos un link arriba del sitio, que decía “If you didn’t find what you’re looking for…” Un número de usuarios estadísticamente grande se quejaba de que todavía tenían recibían resultados erróneos. Resultó ser que el sitio les decía la forma correcta de escribir, pero no la veían porque se dirigían primero a los resultados, lo que obviamente está mal, y luego volvían a la página anterior y hacían clic en el botón de quejas al fondo de la pantalla. Entonces pensamos “bueno, si no los podemos agarrar al comienzo de la página, tal vez los podamos agarrar antes de que hagan clic para quejarse. Así que ahora repetimos la sugerencia del corrector al final de la página, y el uso de la función de Ortografía se ha duplicado. No habíamos reparado en que estábamos perdiendo la mitad de usuarios que se quejaban hasta que miramos el tráfico. Así es como logramos las sutilezas del sitio.
Muy útil es, sin duda, su sistema de corrección ortográfica. En buena parte de las ocasiones en las que se activa es porque hemos realizado una búsqueda para la que se obtienen pocos o ningún resultado con esos términos, mientras que el sistema es capaz de identificar que una búsqueda con unos términos ligeramente diferentes, produce unos resultados mucho mayores. Ésa es su forma de identificar posibles erratas en nuestra cadena de búsqueda, y de evitarnos algunas consultas al diccionario para verificar la grafía de un término. También es curioso cómo se modificó la expresión con la que se ofrecían los resultados: la antipática “quiso decir” por la mucho más agradable y educada “Quizás quiso decir”.
También son buenos los tratamientos que se le hace a las secciones de grupos, directorio y noticias. Resulta extraña la doble sensación, positiva y negativa a la vez, que produce su servicio de noticias. No intervienen personas en el proceso, lo que resulta inquientante. Sin embargo, es precisamente éso lo que les permite actualizar con mucha frecuencia las noticias, siempre extraídas directamente de otros medios, y ponderadas sólo en base a la repetición de patrones de palabras en la noticia, sin editores que prioricen temas. Sin intermediación humana ¿Sin manipulación?.
Recientemente han dado a conocer una nueva utilidad más. Se trata de Google Suggest, un servicio que te va sugiriendo términos de búsqueda de forma interactiva mientras vas tecleando tu consulta. La idea, según Kevin Gibbs (ingeniero del proyecto) es ahorrar hasta un 20% de esfuerzo al usuario, además de ampliar su espectro de posibilidades de búsqueda.
También aplican buenos principios de interactividad, usabilidad y utilidad los servicios de AdWords y AdSense. Estas formas de publicidad funcionan en base a texto en lugar de con imágenes. Ya sabemos el pernicioso efecto (para los anunciantes, claro) que la ceguera a los banners causa en la percepción de los anuncios basados en gráficos. Además, estos servicios de publicidad pretenden, y hasta dondo los hemos probado así lo parecen, ser útiles a los propios usuarios.
Una jarra para líquidos, con su boca, su asa y su pitorro y, además, agujereada por abajo, puede ser muy fácil de usar (muy usable desde el punto de vista de la definición más restrictiva de Nielsen del 2004), como toda jarra normal, pero el hecho de que esté agujereada por abajo la convierte, necesariamente, en poco útil para su uso típico.
Del mismo modo, para un escritor puede resultar muy poco usable un ordenador personal con un procesador de textos, mucho más complejo que una máquina de escribir de las de toda la vida, pero, evidentemente, una vez conseguido el mínimo aprendizaje le será muy útil en su profesión.
En definitiva, en ocasiones resulta difícil desligar algunos aspectos y relacionarlos con utilidad y usabilidad, que en implantaciones de servicios como éstos van muy parejas. No obstante, sería un error tratar de identificar estos dos términos basándonos en la dificultad para delimitar los lindes de ambos.
Es perfectamente posible disponer de una página, o un objeto, muy útil y poco usable, y viceversa. Evidentemente, si la cosa no es para nada usable, e impide realmente su uso, no tendrá utilidad alguna.
En el caso que hoy nos ocupaba, Google no sólo es muy útil en cuanto a sus servicios, que resuelven muy bien ciertos servicios al usuario, sino que, además, son muy usables, muy fáciles de manejar.
Artículos:
- Hurst, Mark (2002). Entrevista a Google: Marissa Mayer, Product Manager. Good Experience
- Floriá Cortés, Alejandro (2000). Pero.. ¿qué es, realmente, la usabilidad?. Sid@ar
- Martínez Méndez, F.J. (2002). Propuesta y desarrollo de un modelo para la evaluación de la recuperación de información en Internet: Tesis Doctoral. Alicante: Biblioteca Cervantes, 2002.
- Nielsen, Jakob. (2003). Usability 101. Alertbox, August 25 (2003).
- Nielsen, Jakob (1993). Usability Engineering

