Usabilidad básica del ordenador y personas mayores

por Juan Carlos García, 20 de Enero de 2005

Desde hace varios años vengo teniendo la oportunidad y el privilegio de participar en la formación de personas mayores, concretamente en lo referido al uso de Internet como fuente de información.

Esta misma semana me hice unas cuantas reflexiones mientras procuraba que no se estrellaran a la hora de intentar conseguir los objetivos mínimos de las clases.

Lo que pasa es que no resulta fácil hablar de los trucos de búsqueda, posicionamiento y estrategias de búsqueda en Google cuando, en realidad, hay que empezar la clase diciendo algo parecido a:

“Esto es un ordenador. No, éso no, éso es solo la pantalla y, decía, consta de
cuatro partes fundamentales: pantalla, teclado, ratón y el ordenador propiamente
dicho (…) el ratón es esta cosa que tiene dos botones y una ruedecita enmedio”

Si la primera media hora de la clase hay que dedicarla sólo a que el alumno consiga abrir y cerrar programas desde el menú inicio de su PC me río yo de intentar que naveguen en ciertas páginas que hay por ahí, merecedoras de un ¡Qué Web! de honor.

A veces nos enredamos en discusiones sobre el sexo de los ángeles, sobre cuestiones de Usabilidad, sí, pero que suelen ser aspectos de detalle, que se quedan en un plano muy secundario cuando la realidad te hace volver a pensar en las cuestiones más básicas.

Obviando trabajos científicos y experimentos rigurosos con usuarios, la experiencia de estos últimos años con personas mayores me pone sobre aviso de algunas cuestiones básicas, no todas negativas:

  • Windows no es una interfaz amigable ni usable. Lo es para los que la conocemos de toda la vida, pero no suele caerle bien a quien se la presentas de primeras, especialmente si se trata de personas de edad avanzada.
  • El ratón es un invento del demonio, un auténtico suplicio cuando en la vida has manipulado un dispositivo similar, sobre todo si la interfaz con la que trabajas tampoco te deja muy claro qué se debe o se puede hacer, si, por ejemplo, no queda nada claro ni intuitivo qué zonas se puende pinchar con el ratón o si, por si fuera poco, se trata de una sala de ordenadores donde nadie jamás se ha molestado en limpiar la grasa e inmundicia que se acumula en el interior de cada ratón, y que hace poco menos que una aventura el pinchar en sitios puntuales de la pantalla.
  • Los primeros segundos de arrancar el navegador y ver como página de inicio del navegador una bonita película en flash les resultan entretenidos, pero después de mirarse en la pantalla un rato preguntan “¿ahora qué hago?”, pues no se percatan de que la única acción que pueden hacer es descifrar que el texto pequeño, en letras blancas y con un tenebroso fondo negro, con el rótulo “Saltar Intro” es la única posibilidad de llegar a alguna parte.
  • Ni el mismísimo gurú Nielsen tendría éxito con la página más usable del mundo si el 60% del tiempo no tienes conexión a la red ni sabes a ciencia cierta en qué momento la tendrás o no.
  • Si algo puede resultar apabullante, por la cantidad de información condensada, de multiplicidad de enlaces (mal identificados, además), lo resultará.
  • La barra de scroll es un enemigo mortal del acceso a la información para estos usuarios.
  • La barra de scroll “de diseño” es, simplemente, invisible.
  • Les resulta algo compleja la idea de navegación mediante hipertexto, pero la navegación con marcos, y con barras de scroll no estándar en los frames, es poco menos que un insulto.
  • Como a todo el mundo, les cuesta leer los textos con letra pequeña y amontonada, y a ellos en algunos casos, incluso, les resulta sencillamente imposible.
  • No tiene mucho sentido explicarles que los enlaces hipertexto aparecen claramente destacados y diferenciados del resto de elementos en las páginas, normalmente con color azul y subrayado, pues eso no se ajusta a la realidad. Más bien hay que indicarles que cuando muevan el ratón al azar (ya vimos lo fácil que les resulta) y vean que el cursor cambia y toma forma de mano pueden pinchar, aunque no se sepa bien a dónde irán.
  • Los pop ups les pueden llegar incluso a asustar. Alguno hasta se piensa que él ha hecho algo mal, y no consigue entender qué hace una chica medio desnuda y diversas cosas que se mueven frenéticas en medio de la pantalla.
  • Entienden relativamente rápido para qué sirve Google, especialmente al comprobar que sólo hay allí un enorme cajetín de búsqueda y poco más, y si tras ver el ejemplo típico, pueden hacer búsquedas exitosas sobre temas que les son cercanos, puntuales, marginales para el resto de mortales.
  • Agradecen expresamente que ahora Google, cuando intentas la búsqueda “shakespiare” les conteste con un educado “Quizás quiso decir: shakespeare” en lugar del anterior agrio “Quiso decir…”. Eso mejora la predisposición hacia dicho buscador.
  • Igual que se ofuscan, enfurruñan y autoculpan cuando se atrancan, también se emocionan cuando ven que obtienen respuesta, aunque sea parcial, a sus preguntas. En este último caso, tras poco más de una hora de haber visto por primera vez una página web, alguien ya estaba buscando, y encontrando, información sobre algo tan concreto como el voto femenino en el estatuto municipal de 1924.

Cada vez hay más personas en una situación parecida a estos mayores. No sólo hay más mayores, sino que cada vez se interesan más por Internet. Obviamente, si de entrada, Internet les rechaza (bueno, Internet no, pero sí ciertos diseñadores web) ellos tienden a no querer ver más un ordenador en su vida.

Sin embargo, si consiguen llegar a la información que andaban buscando, si la experiencia ha sido positiva, tras la clase es frecuente que le hagan a uno la pregunta “¿cuánto puede valer un ordenador con Internet? ¿cuál me recomienda?”.

Los jubilados, además de tiempo libre, tienen más dificultades para desplazarse de un lado a otro. Internet les puede ayudar a ocupar una parte de ese tiempo libre y evitarles algunos engorrosos desplazamientos.

Pero para ello, los primeros minutos en la red son claves. Deben ver Internet como a un amigo, no como un enemigo. Conseguirlo está en vuestras manos. Pensad también en ellos cuando diseñéis o puede que ellos terminen haciéndolo en vosotros… y en vuestros familiares más cercanos.

Un comentario en “Usabilidad básica del ordenador y personas mayores”

  1. JORGE

    ARTÍCULO Usabilidad básica del ordenador y personas mayores
    por Juan Carlos García, 20 de Enero de 2005

    Felicidades bien enfocado.
    Hola soy ingeniero técnico en telecomunicaciones y trabajo en telemedicina y últimamente estoy trabajando en un proyecto en el se utiliza Internet móvil (wap) para la cumplimentación de test médicos por pacientes geriátricos.

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