Cuidado con la ‘medallitis’
por Juan Carlos García, 28 de Mayo de 2005
“Medallitis” no es que sea una expresión muy ortodoxa, pero creo que el lector comprenderá enseguida a lo que nos referimos.
La medallitis es una especie de síndrome, que afecta sobre todo a los políticos, consistente en el afán desmesurado de otorgarse medallas a uno mismo, independientemente de que se tengan o no méritos suficientes para ser digno de recibirlas. En el entorno web, la medallitis se plasma en forma de diversos logotipos en el pie de página, indicativos de que la página respeta el estándar tal o supera el test automático cual.
En principio, la medallitis no es algo malo, salvo que un exceso de iconos saturen la página en cuestión y tiendan a apabullar al usuario.
Sin embargo, la medallitis web tiene un riesgo muy grande: colgarse una medalla inmerecida. En ese caso el responsable del web está poco menos que provocando al personal, y haciendo méritos para terminar con una humillante mención en lugares como Qué Web!, o ser despellejados en sitios como Úsalo, o aún peor, que esa crítica provenga de lugares mucho más virulentos y con gran difusión.
Si no estás seguro de si tu página realmente merece exhibir determinado logotipo (’medalla’), acreditativo de que la hoja de estilo está validada, o que es accesible, o que supera bien determinado test automático, mejor no lo pongas.
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Es mucho más responsable y respetable un sitio que no es totalmente accesible, o que no termina de respetar del todo los estándares, pero que lo intenta, que hace un esfuerzo por mejorar la experiencia de usuario de sus visitantes, que otro que se pone la medalla por las buenas, o que simplemente ha hecho unos pocos retoques de cara a engañar al validador automático de turno, para así autoproclamarse merecedor de la medallita en cuestión.
El ejemplo más reciente, aunque quizá no el más sangrante, me lo topé estos días con la web del SICARM. Aunque la medalla en cuestión es de las más discretas, pues es la del nivel A del W3C, que no se puede cotejar mediante ningún test automático, el caso es que dicha página no supera la Prioridad I en ninguno de los validadores automáticos que le pases, entre otras cosas, por algo tan básico como no poner todas las etiquetas ALT:
- TAW
- HERA
- Bobby (ahora WachFire)
- W3C CSS Validator
- W3 Markup Validation Service
Cuidado con los validadores, como ya dijimos anteriormente, los validadores automáticos son una buena ayuda, pero no sirven para certificar nada positivo (no garantizan que esté bien hecha una página), pero sí pueden hacerlo con los aspectos negativos, pues si no se supera el test no está bien hecha.
Desconfía de los que presumen en exceso de algo. Ya se sabe el refrán: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.
Me parece mucho más honesto hacer lo que hace el Sidar, cuyo pie de página reza:
Este sitio tiene la intención de ser accesible para todos, si Ud. encuentra alguna dificultad para acceder a cualquier aspecto de su contenido, por favor colabore, comuníqueselo al Webmaster. Gracias.
Si no puedes, no sabes o, simplemente, no quieres que tus páginas sean accesibles, usables y, en general, respeten los estándares, por lo menos no te pongas medallas inmerecidas. Y no mientas.
Y ya que estamos con los refranes, termino con otro: “Se pilla antes al mentiroso que al cojo”.
Puestos a colocarnos medallas, yo prefiero esta:



Lo ideal es evitar SIEMPRE las medallas. A los usuarios les suele traer sin cuidado cómo se ha desarrollado el web que están consultando; no es ésa la información que han ido a buscar.