El lado bueno de la costumbre
por Juan Carlos García, 15 de Julio de 2004
Puede resultar aburrido que todo sea siempre igual. Sin embargo, la Usabilidad tiene una herramienta interesante en el conocimiento de lo que solemos hacer los diseñadores web.
Muchos diseñadores se devanan los sesos buscando formas de salirse de lo convencional, para epatar por lo innovador.
Sin embargo, es precisamente la repetición de ciertos patrones en el diseño de la interfaz lo que ayuda a los usuarios a predecir, en buena medida, el funcionamiento de ésta. Si le ahorramos al navegante el tiempo y esfuerzo mental que requiere adivinar dónde está cada cosa y cómo funciona cada una, habremos ganado un terreno valiosísimo.
Así, el esfuerzo que no emplea el navegante en la interfaz lo emplea en los contenidos y, por tanto, tendremos más probabilidad de éxito que si éste debe gastar (malgastar) su tiempo descifrando qué metáforas cognitivas ha empleado el diseñador y dónde ha colocado cada cosa de las que se espera encontrar.
Por eso, si el rail de navegación está a la izquierda, el logo arriba a la izquierda, los enlaces son azules y, en definitiva, respetamos los estándares y ubicamos las cosas donde es más frecuente encontrarlas en las páginas web que hay por Internet tal vez hagamos nuestra página “aburrida”, e incluso predecible. Precisamente eso, la predicibilidad de las cuestiones funcionales, es un factor de éxito, no de fracaso.
Si a lo que nos dedicamos es a diseñar interfaces web usables, ser originales no es lo mejor, sino más bien todo lo contrario.
Dos buenos estudios al respecto:

