Nielsen: 99% Good
por Juan Carlos García, 24 de Octubre de 2005
Aunque a muchos les cae fatal, Nielsen tiene más aspectos positivos que negativos. En realidad, hasta se le puede mantener el calificativo de gurú de la Usabilidad, pues, además de ser el más conocido, es un pionero, y eso sí que no se puede cambiar.
Varios de los posibles nombres asociados a la Usabilidad no estaban disponibles cuando hacía falta encontrar un nombre para la bitácora Úsalo. Sin embargo, no es casual que se llame Úsalo, pues es una especie de homenaje a Nielsen y su Alertbox: Use It.
No obstante, centrémonos en los principales aspectos negativos de Nielsen:
“Poderoso caballero es don dinero”.
Ya lo decía Quevedo. Nielsen pasó de afirmar aquello de Flash: 99% Bad, a un “debo decirle que yo nunca fui un anti-Flash [...] Macromedia realmente ha cambiado su estrategia [...] Todos estos pasos van 100% en la dirección correcta” cuando fichó por Macromedia como consultor
Lo que vengo a decir es que la confianza que nos inspieren las afirmaciones de Nielsen deben ser siempre muy altas… salvo que dichas afirmaciones tengan que ver con alguien que le paga o con la competencia de ese alguien que le paga.
Lo más reciente en esta línea es el alertbox titulado: R.I.P. WYSIWYG, que viene a decir, como comentaba Javier Cañada en terremoto.net, algo así como Microsoft 99% good. Casualmente Nielsen y Norman están trabajando ahora como consultores de… sí, lo adivinaron, de Microsoft.
Es un provocador nato
Como decía el otro día Torres Burriel sobre los errores de Usabilidad de las bitácoras, a veces Nielsen se pasa de frenada. Seguramente es intencional. Nielsen gusta de elaborar frases sonoras y provocativas que consiguen que terminemos hablando de él, cosa que al final repercute en su popularidad y, de forma derivada, en darle mayor trabajo a la/el secretaria/o de su consultora.
Sus libros no son serios
Mis colegas más académicos le critican que sus escritos, sobre todo sus libros, son poco académicos, poco sistemáticos, en definitiva, poco epistemológicos. Es cierto. Nielsen no es muy riguroso ni sistemático en la redacción de sus libros. Sus obras parecen más bien pensadas para el diseñador novato que quiere hacer bien las cosas y aprender amenamente, a través de ideas básicas y consejos sencillos. Sin embargo, esos libros no son tan idóneos para el profesor de universidad que quiere elaborar un artículo de alto nivel científico o unos apuntes llenos de definiciones, taxonomías y listas de características.
De hecho, la primera definición de Usabilidad propiamente dicha que da Nielsen aparece en su alertbox Usability 101: Introduction to Usability, de agosto de 2003. Hasta entonces mostraba las características que tenía una web usable, o cómo se medía ésta, sus repercusiones, etc., pero no definía a la Usabilidad propiamente dicha.
Es decir, Nielsen no es un académico que aspire a lograr el reconocimiento de los sesudos catedráticos del área (por cierto ¿qué área sería ésa?), ni colocar sus papers en las revistas internacionales con mayores factores de impacto… Simplemente, lo que más quiere es ganar dinero con esto de la Usabilidad (véase el primer apartado).
Para ganar dinero con ésto hay dos componentes fundamentales:
- Echarle morro a la cosa y vender humo. Palabras que suenen bien, engañar a la gente y conseguir muchos contratos en base a esa palabrería.
- Conseguir que sus trabajos hagan más eficaces las páginas de sus clientes, que éstos ganen mucho más dinero y se corra la voz.
Evidentemente, para conseguir lo segundo ha de ser posible que primero el cliente muestre interés. Ahí es donde entra la palabrería de Nielsen, que no tiene porqué ser necesariamente venta de humo, por mucho que le gusten las pasadas de frenada y las frases provocativas.
Tendrá muchos más aspectos negativos, pero creo que estos tres que indico son los más importantes y conocidos. Imagino que el lector habitual de Nielsen podrá enriquecer estas ideas con otros puntos de vista.
Hasta aquí lo que se refiere a la parte negativa. El resto de Nielsen, sin embargo, es muy bueno.
En fin, aceptaremos “Nielsen” como “gurú de la Usabilidad”.

